martes, 22 de febrero de 2011

De cómo las lesbianas dominaremos el mundo: el cómo y el por qué



Advertencia: la verdad contenida en esta entrada puede dañar de forma irreversible la estima de ciertos sectores de la población. Si eres un chico o una chica heterosexual sigue leyendo bajo tu propia responsabilidad.

Una vez ya conté en mi fotolog una teoría de la extinción de los hombres. Casi todos los que la leyeron la consideraron feminista (xD), quizás porque la enfoqué más en la extinción de los hombres (porque cuando la escribí aún quería aparentar ser hetero) que en el punto que a mí verdaderamente me traía de cabeza, que no es otro que el de la evolución hacia un mundo lesbianizado, obviamente xD

De todas formas, no sé por qué el reconocer un hecho me tiene que hacer feminista, oiga. Yo más bien lo llamaría aceptar la realidad con dignidad.

Al tema.

¿Por qué dominaremos el mundo?

La respuesta es sencilla: porque se van a extinguir los hombres.

Y a los datos me remito:

"Un estudio publicado en la revista PLoS Genetics insinúa que se está produciendo una pérdida dramática de los genes del cromosoma Y, y que eventualmente podría desaparecer por completo".

 “Los cromosomas de los hombres están mutando degenerativamente a tal velocidad que se calcula que en aproximadamente 145 mil años se extinguirán por completo".


¿Cómo dominaremos el mundo?

 ¿Qué pasará entonces cuando sólo quede el cromosoma X y como consecuencia ya sólo haya mujeres y no queden hombres? ¿Que nos vamos a extinguir nosotras? Ni de coña los hombres son tan imprescindibles en ese aspecto.

Para empezar serían posibles al menos dos técnicas de reproducción:

1) Ovofusión: Consiste en fecundar un óvulo con el material genético de otro óvulo, pasando así a ser diploide (mi querida rata Kaguya ya ha demostrado que eso es posible).

2) Células madre: obtener esperma desde las células madre de la médula espinal de las mujeres.

Vamos, que técnicas de reproducción lo que es haberlas, haylas. Ahora que si la madre naturaleza decide que nos vamos a reproducir por partenogénesis como las lagartijas lesbianas, pues en vez de lesbianas seremos lesbianas mutantes y tema arreglado. Por mí como si nos reproducimos por mitosis. La sabia naturaleza ya se encargará de determinar qué forma de reproducción es la mejor.

En cualquiera de los dos casos antes mencionados se entiende que el óvulo fecundado va a dar lugar a una niña, ya que en las mujeres sólo existe el cromosoma X y éste es el único que pueden transmitir.

Y claro, aquí ya es donde llega el meollo de la cuestión: si sólo hay mujeres, todas van a ser lesbianas. Sólo hay que pararse a pensar, ¿nunca os habéis preguntado por qué ahora salen hetero-curiosas de hasta debajo de las piedras? Pues porque la evolución está empezando a llamar a sus puertas. Chicas hetero de las de verdad muy pocas quedan. Será que la selección natural está empezando a calentar motores para afrontar lo que se avecina.

Y si alguien lee esto dentro de 145 mil años y resulta que todo es cierto, me podéis dar el elixir de la resurrección y convertirme en vuestra reina.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La escala de Kinsey



La escala de Kinsey sostiene que la sexualidad es un espectro y establece 7 grados diferentes de sexualidad, que van desde 0 (exclusivamente heterosexual) hasta 6 (exclusivamente homosexual), quedando cada grado definido así:

Grado 0 (exclusivamente heterosexual)
Grado 1 (heteroflexible en primer grado): Predominantemente heterosexual y sólo incidentalmente homosexual.
Grado 2 (heteroflexible en segundo grado): Heterosexual y más que incidentalmente homosexual.
Grado 3 (bisexual)
Grado 4 (homoflexible en primer grado): Homosexual y más que incidentalmente heterosexual.
Grado 5 (homoflexible en segundo grado): Predominantemente homosexual y sólo incidentalmente heterosexual.
Grado 6 (exclusivamente homosexual)

Según Kinsey, una persona se puede mover de un grado a otro a lo largo de su vida. Con esta afirmación no estoy de acuerdo, a no ser que incluya la matización de que eso solo pasa si tu subconsciente te engaña, y tú mismo te crees que estás en un grado cuando en realidad estás en otro. Porque sí, yo he pasado por todas esas fases, lo típico de que cuando eres niña te ponen (o más bien crees que te ponen) David Bisbal o Ronaldinho, aunque tengas tu carpeta forrada de Avril Lavigne y tu cuarto lleno de posters suyos y de Britney Spears. Vamos, lo normal. Pero eso solo porque tuve que recorrerlas todas hasta descubrir en cuál estaba. Es lo que tiene que desde pequeña te creas que eres heterosexual porque todo el mundo asume que lo eres.

Pues bien, cuál fue mi sorpresa al hacer un test de la escala de Kinsey en internet y descubrir que me dio grado 5 (homoflexible en segundo grado). Un 5 sobre 6 es un 8.3 sobre 10. Eso significa que como lesbiana solo soy un triste notable. Deprimente. Mi ego por los suelos. O sea, ¿varios años intentando averiguar qué clase de bicho soy, y una vez que lo consigo, viene un test a decirme con toda la frialdad del mundo que no, que estoy en camino pero que aún no he digievolucionado del todo? Pero vamos a ver, test, ¿de dónde has podido tú deducir que incidentalmente me acostaría yo con un tío? No tengo ningún interés en probarlo nunca, y además soy toda una Gold Star. Y encima, por si no fuera poco, se atreve a decirme que “la mujer en este rango fácilmente es confundida con una del rango 6 o lesbiana”. Y que te llamen fake lésbico (así, sin calentamiento previo) puede llegar a causarte daños irreversibles en tu lesbiego.

Menos mal que luego entré a la página oficial y leí que tienes que evaluarte tú a ti mismo. Y yo humildemente me he puesto matrícula de honor, el test que se muera xD

PD: Para más información, wikipedia xD: http://es.wikipedia.org/wiki/Escala_de_Kinsey

lunes, 14 de febrero de 2011

San Valentín y yo


No me gusta San Valentín. Aparte de por su supuesto origen cristiano y el ambiente nauseabundo que se forma alrededor, no me gusta porque algunas de mis experiencias con San Valentín han sido traumáticas al haberlas experimentado siendo una lesbiana pequeñita a una corta edad, y otras han resultado bastante aterradoras.

Todo empezó cuando yo tenía 5 años. A esa edad recibí mi primer regalo de San Valentín. Mi amigo, que se creía mi novio, me regaló una vajilla de juguete que compró en el mercadillo. Me sentí muy ofendida por ese regalo tan indigno. Habría preferido un balón pinchado.

Años después, pero aún muy pequeña para esas cosas de mayores, me regalaron una caja. Hueca. Roja. Con forma de corazón. Y luego la pregunta: ¿te gusta? Cómo no, si tener una caja fea siempre ha sido mi sueño.

Mi experiencia aterradora fue con 14 años en el instituto. Tenía un acosador que me regalaba anillos de lata y que me enviaba mil cartas (las cuales regalé amablemente a las ratas de las alcantarillas), pidiéndome que le dijera ‘hola’ cuando lo viera por el pasillo y amenazando con ir al Diario de Patricia a declararse. ¡¿¡Jelou!?! Y, lo que era peor, había más faltas de ortografía que palabras escritas.

Ni una carta sooo sweet en un San Valentín posterior pudo reparar el daño hecho. Además, me parece hortera cómo suena eso de ‘Feliz día de los enamorados’ xD

sábado, 12 de febrero de 2011

Fútbol, homosexualidad y Neuer




Ayer me hice fan de Neuer, el portero del Schalke 04 y de la selección alemana, porque me enteré de que ha hecho pública su orientación sexual y ha animado a todos los futbolistas gays a salir del armario (me duele haberme hecho eco de esta noticia dos días tarde, arg!). Y a mí es que el hecho de que haya futbolistas gays es una cosa que me encanta. Por Dios, que a Messi sólo le falta ser gay para ser perfecto. Y si algún día resulta que dice que lo es, cuando yo me entere me moriré para resucitar y subir hasta el cielo a tocar el arpa sentada en una nube debajo de un arco iris, porque habré muerto de una alegría fulminante.

Yo no entiendo por qué en el mundo del fútbol hay tanta homofobia. No sé si es porque lo sigue más gente o si es porque la mayoría de los que lo siguen son unos descerebrados, pero a mí me indigna. Me indigna ir a un partido de fútbol y escuchar cada 5 minutos la palabra maricón. Es para decir “¿puedes hacer el favor de callarte ya la puta boca, imbécil? También te agradecería una ampliación de tu cartera de insultos si es que tu solitaria neurona te lo permite, que escuchar siempre el mismo ralla un poco, gracias”.

Tampoco voy a negar que sea verdad que ser un futbolista gay conlleva un gran problema evidente que perjudica al equipo. Por favor, que todos sabemos que Piqué no conoce todos los trucos para parar a Cristiano Ronaldo por haber jugado juntos en el Manchester United. Todos sabemos que lo que hace Piqué es guiñarle un ojo a Cristiano y utilizar todos sus encantos masculinos para que se ponga nervioso y pierda la pelota, esto es obvio. Supongo que es porque Piqué es supuestamente guapo, según dicen. Yo es que soy tan lesbiana que a veces me cuesta distinguir entre un tío guapo y uno feo.

Y, por otra parte, donde algunos ven un problema en las duchas yo veo un problema de alto ego para tomárselo con seriedad. Que igual Di María, como es tan guapo, teme que CR lo ataque en el baño mientras lleva puesta su camiseta to sexy de la virgen María.

jueves, 10 de febrero de 2011

Reacciones de una madre (al descubrir que su hija es lesbiana)

Esto nunca lo había contado, pero ya que 2 años después lo he superado, necesito vomitarlo xD

Todo comenzó una tarde en la que decidí que se lo tenía que decir (solo Dios sabrá por qué decidí tal cosa), y en la que más tarde mi cualidad de terca me impidió no hacerlo. Teniendo en cuenta que algo ya se olía, entre otras cosas por mi descuido al dejar que me viera un fondo de pantalla de Scarlett Johansson bastante sospechoso, no parecía tan mala idea.

Así que, armada de valor en mi habitación, la llamé:

- Mamá, ¿puedes venir un momento?

Cuando llegó y preguntó “¿qué?”, me acojoné de tal manera que toda la valentía me abandonó sin compasión ninguna. El tiempo fue aún más cruel y se detuvo para recrearse en mi desasosiego y cobardía. En esos 5 segundos eternos que pasaron entre la pregunta y mi respuesta me habría dado tiempo a estudiarme la carrera de medicina entera (true story).

Pero entonces mi terquedad apareció y la valentía volvió a mí. Me quedé mirando fijamente la pantalla de mi ordenador y se lo solté como me salió:

- Nada, que mi amiga es mi novia.


Con un par.


Entonces sucedió algo extraño, porque mi madre empezó a decir cosas que parecían amables, pero tenía una mirada maligna y lo que decía no se correspondía con su expresión.

- ¿Y por qué no me lo habías dicho antes? ¿Qué te pensabas que te iba a decir? ¿Creías que te lo iba a prohibir?

Yo estaba anonadada con una cara de WTF por la incoherencia entre sus palabras y su forma de actuar, hasta que sus palabras y sus formas empezaron a converger:

- ¿Pero tú estás segura de eso? Tú no puedes estar segura porque nunca has estado con un hombre y no sabes lo que es estar con un hombre para comparar. Piénsatelo muy bien, y no se lo vayas a decir a nadie, ni a tus hermanas, hasta que no estés segura, porque esto seguramente se te acabará pasando [sisi, cual gripe].

Y cuando terminó de decir eso, la tía se quedó tan pancha y se fue, dejándome en parálisis transitoria con mi WTF mental. En menos de cinco minutos ya la había despachado.

Un par de meses después, como vio que la gripe lesbiana no se me había pasado, aprovechó una discusión para volver al ataque. Esta vez fue más dura y me descubrió las causas de mi lesbianismo: resulta que soy lesbiana porque no tengo personalidad y otras lesbianas me han hecho algún tipo de abducción para convertirme en una. Luego, amablemente, me invitó a ir a un psicólogo, y yo, amablemente, rechacé la oferta y no se la propuse a ella por miedo.

Afortunadamente ya parece que ha crecido y superado lo de mi orientación sexual. Le ha costado lo suyo. Ahora a lidiar con mi señor padre.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Entrada de apertura

Ya llevaba tiempo pensando en abrir un blog y hoy por fin lo he hecho (porque me aburría, pero lo he hecho). Me he decidido porque desde que mi fotolog murió (descanse en paz), ya no tengo un sitio para contar ni mis penas, ni mis frikadas mentales, ni para hablar sin consideración ni reparo de ciertos fascistas individuos, y en el twitter no me cabe.

Esto puede que muera a los dos días (xD), aunque quiero usarlo durante mucho tiempo para que cuando sea vieja yo me entretenga leyendo lo que escribía cuando era joven.