Un título paradójico para una paradoja de persona.
Si hay algo que me provoca más resquemor que un homófobo, es un homófobo que no es consciente de serlo y que además se cree la persona más mentalmente abierta que habita sobre la faz del planeta. De esos que quieren resaltar una y otra vez lo abiertos y tolerantes que son mencionando la cantidad de amigos gays que tienen cuando en realidad creen que les están haciendo un favor por dignarse a dirigirles la palabra.
Si hay algo que me provoca más resquemor que un homófobo, es un homófobo que no es consciente de serlo y que además se cree la persona más mentalmente abierta que habita sobre la faz del planeta. De esos que quieren resaltar una y otra vez lo abiertos y tolerantes que son mencionando la cantidad de amigos gays que tienen cuando en realidad creen que les están haciendo un favor por dignarse a dirigirles la palabra.
Pues bien, yo tengo una prima que es así. Y me frustra. En mi casa lo de mi lesbianismo sólo lo saben mi madre y mis dos hermanas. Otros lo sospechan, como mi sobrina, que a veces me hace unos comentarios que me dejan más que muerta, pero mi prima ni lo sabe ni lo sospecha, y a veces me dan unas ganas irrefrenables de decírselo para que al menos delante de mí se cosa la boca, pero me contengo porque si lo hiciera me sometería a un interrogatorio intensivo que no sería nada agradable.
Y yo, lo que me pregunto una y otra vez, y por más que me lo pregunte no consigo hallar la respuesta, es que cómo sus amigos gays la aguantan. Supongo que será porque delante de ellos no dirá las cosas que dice cuando piensa que no hay nadie de la otra acera cerca. Cosas como “qué fuerte, tía, qué asco, ¿tú sabes que X es lesbiana?” (saberlo no lo sabía, pero imaginármelo…), “el otro día en el orgullo una tía intentó ligar conmigo, pero yo le dije que no, que yo soy normal”, “¿las lesbianas que harán en la cama? Lo único que pueden hacer es comerse el coñ*, qué asco”, y encima me pregunta “¿a ti eso no te da asco?”, delante de mi madre y de mis hermanas. Y yo en plan “eeehmm…” mientras pensaba “¿por qué Dios le habrá dado boca a esta chiquilla?”
Y encima, cuando le digo “joder, tú crees que no, pero tú eres homófoba” me dice “no, si yo tengo muchos (tiene 3) amigos gays”. Y yo tengo una prima gilipollas y no por ello creo que todos los gilipollas tengan derecho a la vida.
Aún no me ha intentado abrir los ojos revelándome el dato esclarecedor de que los homosexuales también son personas y que por eso tienen derechos. A la espera estoy.
Y todo por no hablar de la cosa que mi hermana tiene por novio, que va más allá y en la misma frase niega ser homófobo y afirma que los gays le dan asco: “no soy homófobo, pero me dan asco”. Igual se piensa que les está haciendo un favor al no escupirles en la cara. FEO.
